El tratamiento de fosas temporales se ha convertido en un procedimiento cada vez más solicitado dentro de la medicina estética facial, ya que esta zona juega un papel fundamental en la armonía del rostro. Las fosas temporales, también conocidas como sienes, tienden a perder volumen con el paso de los años debido a la disminución de grasa facial, colágeno y soporte óseo. Este proceso provoca un hundimiento progresivo que altera la transición natural del óvalo facial.
Cuando las sienes se ven demasiado hundidas, el rostro puede adoptar una forma similar a un “reloj de arena” o “cacahuete”, rompiendo la continuidad entre la frente, los pómulos y la mandíbula. Esta falta de volumen genera sombras que endurecen las facciones y aportan un aspecto más envejecido, cansado e incluso cadavérico. Aunque muchas veces pasa desapercibida, la zona temporal es clave para mantener un rostro equilibrado y juvenil.
El relleno de fosas temporales con ácido hialurónico es una solución eficaz, segura y mínimamente invasiva para restaurar el volumen perdido y recuperar la armonía facial. Este tratamiento permite suavizar los contornos, mejorar la estructura del rostro y lograr una transición más natural entre el tercio superior y el tercio medio facial.
Uno de los grandes beneficios de este procedimiento es su capacidad para rejuvenecer sin transformar la expresión. Al devolver el soporte a la zona temporal, el rostro se percibe más saludable, luminoso y proporcionado. Además, el efecto no se limita únicamente a las sienes: al reposicionar visualmente los tejidos, también se consigue un ligero efecto tensor que ayuda a elevar la mirada, aportando frescura y reduciendo el aspecto de cansancio.
El tratamiento comienza con una valoración facial personalizada, donde el especialista analiza el grado de hundimiento, la simetría y las proporciones del rostro. Es bastante habitual que exista una diferencia de volumen entre ambas sienes; de hecho, muchas personas presentan una fosa temporal más hundida que la otra sin ser plenamente conscientes de ello.
Resulta curioso observar cómo algunos pacientes adoptan pequeños gestos para disimular esta asimetría, como peinarse con el flequillo hacia el lado más hundido. Es un mecanismo casi inconsciente que busca equilibrar visualmente el rostro y sentirse más atractivo. Sin embargo, gracias a la medicina estética actual, es posible corregir estas diferencias de forma sencilla y natural.
El ácido hialurónico utilizado en esta zona es biocompatible y se integra perfectamente en los tejidos, permitiendo esculpir el contorno con precisión. El procedimiento se realiza mediante microinyecciones estratégicas, es rápido y apenas requiere tiempo de recuperación, por lo que el paciente puede retomar su rutina habitual en poco tiempo.
Además de mejorar la estética, el relleno de sienes tiene un importante efecto preventivo frente al envejecimiento facial. Mantener el volumen en esta zona ayuda a preservar la estructura del rostro, retrasando la aparición de flacidez y contribuyendo a que el óvalo facial se mantenga definido durante más tiempo.
Los resultados son visibles de forma inmediata y continúan mejorando en los días posteriores, mostrando un rostro más armónico, rejuvenecido y natural. La clave del éxito está en aplicar la cantidad adecuada de producto y respetar siempre las características individuales de cada paciente.
Si notas tus sienes hundidas, percibes tu rostro más anguloso o deseas mejorar la continuidad del óvalo facial, el tratamiento de fosas temporales con ácido hialurónico es una excelente opción dentro de la medicina estética avanzada. Ponerte en manos de profesionales especializados garantizará un resultado seguro, equilibrado y acorde a tu fisionomía, permitiéndote recuperar una imagen más fresca y saludable sin perder tu esencia.
Resultados:
Visibles de forma inmediata.
Tiempo de tratamiento:
20 minutos.
¿Duele?
Aplicamos anestesia tópica en crema o local, de manera que el tratamiento es muy llevadero.
Duración:
9-12 meses en función de cada caso.
¿Qué tengo que saber?
Tras el tratamiento es normal que haya inflamación, hematomas y molestia leve en las zonas tratadas.
Se realiza el mismo día de la cita, no precisa baja social ni laboral.