El bruxismo es una alteración frecuente que consiste en apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente, generalmente durante la noche, aunque también puede presentarse durante el día. Puede aparecer a cualquier edad y está estrechamente relacionado con factores como el estrés, la ansiedad, alteraciones de la mordida o problemas musculares de la mandíbula.
A pesar de su alta prevalencia, muchas personas desconocen los beneficios que ofrece el tratamiento del bruxismo con neuromoduladores, una opción eficaz, segura y mínimamente invasiva que permite relajar los músculos de la masticación y reducir significativamente los síntomas asociados a esta patología.
¿En qué consiste el tratamiento del bruxismo con neuromoduladores?
El tratamiento del bruxismo con neuromodulador consiste en la aplicación de pequeñas inyecciones en los músculos de la mandíbula, principalmente en el músculo masetero. Estas infiltraciones actúan disminuyendo la actividad excesiva del músculo, logrando una reducción de la fuerza con la que se aprietan los dientes.
Aunque el cerebro siga enviando de forma involuntaria la señal de apretar, el neuromodulador impide que el músculo ejerza una fuerza excesiva, evitando así el daño continuo en dientes, articulaciones y musculatura facial.
¿Cada cuánto tiempo se realiza el tratamiento?
Las infiltraciones para el tratamiento del bruxismo suelen realizarse cada 4 a 6 meses, dependiendo de la intensidad del bruxismo y de la respuesta individual de cada paciente. En líneas generales, se recomienda realizar el tratamiento 2 o 3 veces al año para mantener los resultados y prevenir la reaparición de los síntomas.
Beneficios del tratamiento del bruxismo con neuromoduladores
El tratamiento ofrece múltiples beneficios tanto funcionales como estéticos, entre los que destacan:
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Mejora del descanso nocturno y de la calidad del sueño
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Alivio del dolor en la zona mandibular
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Disminución de cefaleas y dolores de cabeza
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Reducción de molestias en cuello, oídos y articulación temporomandibular
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Prevención del desgaste dental y del daño articular
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Relajación de los músculos de la masticación
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Afinamiento del rostro y recuperación del óvalo facial
Además del alivio del dolor, muchos pacientes experimentan una mejora estética, ya que la relajación del músculo masetero ayuda a reducir el aspecto de mandíbula cuadrada, afinando el contorno facial de forma natural y progresiva.
Resultados del tratamiento
Los resultados del tratamiento del bruxismo con neuromoduladores comienzan a notarse de forma progresiva a partir de los primeros días, alcanzando su efecto máximo en pocas semanas. El paciente percibe una disminución de la tensión mandibular, menos episodios de dolor y una mejora general en su bienestar diario.
Un abordaje integral del bruxismo
El bruxismo es una patología compleja que requiere un diagnóstico adecuado y un abordaje integral. Por ello, el tratamiento con neuromoduladores debe formar parte de un plan personalizado que puede incluir la colaboración de odontólogos, cirujanos maxilofaciales, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud.
Este enfoque multidisciplinar permite tratar no solo los síntomas, sino también las causas del bruxismo, logrando resultados más duraderos y efectivos.
Tratamiento seguro y mínimamente invasivo
El tratamiento del bruxismo con neuromoduladores es un procedimiento seguro, rápido y ambulatorio, que no requiere baja social. Aplicado por profesionales cualificados, permite mejorar de forma significativa la calidad de vida del paciente, reduciendo el dolor, protegiendo la salud dental y mejorando la armonía facial.
Resultados:
Comienzas a notar la mejoría a partir del cuarto día.
Tiempo de tratamiento:
15 minutos.
¿Duele?
Son sólo 3 pinchacitos, te acompañamos con una vibración de manera que el tratamiento es muy llevadero.
Duración:
Entre 4-5 meses y con su uso repetido se prolonga la duración. Son suficientes 2-3 sesiones al año.
¿Qué tengo que saber?
Pueden salir hematomas.
Se realiza el mismo día de la cita, no precisa baja social ni laboral.
PREGUNTAS FRECUENTES
El bruxismo es una alteración que consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, generalmente durante el sueño, aunque también puede darse durante el día. Puede provocar dolor mandibular, desgaste dental, cefaleas y problemas en la articulación temporomandibular.
El tratamiento del bruxismo con neuromoduladores consiste en la aplicación de pequeñas inyecciones en los músculos de la masticación, principalmente en el masetero, para reducir su actividad excesiva y disminuir la fuerza con la que se aprietan los dientes.
No elimina la causa del bruxismo, pero reduce significativamente sus efectos, evitando el exceso de fuerza muscular y protegiendo dientes, músculos y articulaciones. Por eso se recomienda como parte de un abordaje integral.
Sí. Aplicado por profesionales médicos cualificados, el tratamiento del bruxismo con neuromoduladores es seguro, eficaz y mínimamente invasivo. Es una técnica ampliamente utilizada en medicina estética y funcional.
El tratamiento es prácticamente indoloro. Las inyecciones son superficiales y se realizan con agujas muy finas. En caso necesario, se puede aplicar anestesia tópica para mayor confort.
La sesión suele durar entre 15 y 30 minutos y se realiza de forma ambulatoria, sin necesidad de hospitalización ni baja social.
Los efectos comienzan a notarse de forma progresiva a partir de los primeros días, alcanzando su máximo efecto en 2 a 3 semanas tras el tratamiento.