Suplementación personalizada y acné: evento ConCiencia con Isabel Viña

Suplementación para el acné: lo que vivimos en ConCiencia con Isabel Viña
¿Puede ayudar la suplementación para el acné? ¿Por qué se dice que la leche desnatada empeora los granitos? Estas fueron algunas de las preguntas que pusimos sobre la mesa en ConCiencia, el encuentro que Clínica Alejandría organizó junto a IVB Wellness Lab para hablar, sin prisas y con rigor, de cómo lo que ocurre dentro de nuestro cuerpo se refleja en la piel.
Una cita pensada para parar, escuchar y aprender. Y para hacerlo de la mano de una de las voces más reconocidas del bienestar en España: la Dra. Isabel Viña.
¿Qué es ConCiencia?
ConCiencia nace de una idea sencilla pero poco habitual: dedicar tiempo a entender nuestra salud antes de actuar sobre ella. En un mundo lleno de soluciones rápidas y mensajes contradictorios, quisimos crear un espacio cercano donde poder preguntar, resolver dudas y descubrir cómo funciona realmente nuestra piel desde dentro.
El encuentro se desarrolló en las instalaciones de Clínica Alejandría, en un formato íntimo de charla y coloquio que invitaba a conversar más que a escuchar de forma pasiva. Pacientes y personas de nuestra comunidad llenaron la sala con muchas ganas de aprender y, sobre todo, con muchas preguntas.
Isabel Viña Bas, la ponente invitada
Si hay alguien capaz de explicar el cuerpo humano de forma rigurosa y a la vez fácil de entender, es ella. Isabel Viña Bas es médico especializada en salud hormonal, cofundadora y directora médico-científica de IVB Wellness Lab, y una de las divulgadoras de salud más seguidas del país.
Graduada en Medicina por la Universidad de Valencia, es autora del libro Pon tus hormonas a funcionar y la voz detrás de Tus amigas las hormonas, uno de los podcasts de salud más escuchados en español. Su sello es justo el que da nombre a este encuentro: divulgar con ciencia para saber más, temer menos y elegir mejor.
El acné no es solo un problema de la piel
La idea de fondo que nos dejó Isabel es clara: la piel no es un órgano aislado. Lo que comemos, cómo descansamos, nuestras hormonas y nuestro metabolismo se reflejan directamente en ella. Por eso, tratar bien el acné va casi siempre más allá de una crema: implica mirar también lo que ocurre por dentro.
¿Qué papel juega la alimentación? La leche, el azúcar y el acné
Uno de los temas que más interés despertó fue la relación entre lo que comemos y los brotes. Y hay dos protagonistas claros:
Los alimentos de alto índice glucémico (azúcar, harinas refinadas, ultraprocesados) provocan picos de glucosa que elevan la insulina y, con ella, una molécula llamada IGF-1. Ese factor estimula la producción de sebo y favorece que los poros se obstruyan: dos piezas centrales en la aparición del acné.
La leche, y en especial la desnatada, es el dato que más sorprende a la gente. Aunque parezca contradictorio, la leche desnatada se ha asociado a un mayor empeoramiento del acné que la entera. ¿Por qué? Por el mismo mecanismo: la leche eleva la insulina y el IGF-1, y además aporta de forma natural hormonas y factores de crecimiento. Una hipótesis es que la grasa de la leche entera suaviza ese efecto, mientras que la desnatada lo deja «más a la vista», aunque este punto sigue en debate entre los especialistas. Algo parecido ocurre con la proteína de suero (whey) en polvo, también relacionada con los brotes.
Eso sí, un matiz importante: la evidencia es de asociación, no significa que la leche cause acné en todo el mundo. Cada piel responde de forma distinta y la genética y las hormonas pesan mucho. La clave no es prohibir alimentos, sino observar cómo responde tu piel y, ante la duda, consultarlo con un profesional.
Qué nutrientes y suplementos pueden ayudar
Antes de nada, una aclaración que Isabel repitió: ningún suplemento sustituye a un tratamiento dermatológico ni a una buena alimentación. Pero, bien indicados y de forma personalizada, algunos nutrientes pueden ser un buen apoyo. Estos son los que cuentan con más respaldo:
- Zinc. Uno de los minerales más estudiados en relación con el acné, por su papel antiinflamatorio y en la regulación del sebo.
- Omega-3 (EPA y DHA). Por su efecto antiinflamatorio, puede ayudar a calmar la piel.
- Vitamina D. Cuando existe un déficit, corregirlo puede tener un impacto positivo en la salud de la piel.
- Enfoque hormonal. Muchos acnés en mujeres tienen un origen hormonal (por ejemplo, asociados al ciclo o al síndrome de ovario poliquístico). En esos casos, trabajar el equilibrio hormonal es fundamental, y es justo el terreno en el que IVB Wellness Lab ha desarrollado fórmulas pensadas para apoyar el balance hormonal femenino.
La palabra clave aquí es personalización. Lo que le funciona a una persona puede no servirle a otra, e incluso algún suplemento podría no estar indicado en según qué casos. Por eso la suplementación para el acné debería partir siempre de la valoración de un profesional, nunca de copiar lo que le va bien a otra persona.
La filosofía que une a Clínica Alejandría e IVB Wellness Lab
Esta colaboración no es casual. En Clínica Alejandría entendemos la dermatología, la medicina estética y la cirugía plástica desde un enfoque médico, personalizado y honesto, donde la salud siempre va por delante de la estética.
Esa misma manera de entender el cuidado —basada en la evidencia y en acompañar a cada persona— es la que comparte IVB Wellness Lab. Por eso ConCiencia tiene tanto sentido: porque tratar el acné, cuidar la piel y atender el bienestar general forman parte de un mismo camino.
Gracias por acompañarnos
ConCiencia fue posible gracias a todas las personas que reservaron su sitio y participaron con tanto interés, y por supuesto a Isabel Viña por compartir su conocimiento con nuestra comunidad.
Si tienes acné o quieres cuidar tu piel desde un enfoque integral, en Clínica Alejandría podemos ayudarte a valorar tu caso de forma personalizada. Y si no quieres perderte los próximos encuentros, síguenos en nuestras redes sociales.
Porque cuidarte empieza por entenderte.








